Lunes 23 Abril 2018

Comité Parroquial de Pastoral Social

Introducción


Los cristianos estamos llamados a ser sal y luz para el mundo, fermento de una sociedad más justa y equitativa. Por eso, la pastoral social no es un apéndice de nuestro quehacer eclesial, sino que ha de ser una dimensión esencial de toda nuestra labor de evangelización. Es la expresión de nuestra fe en signos visibles de solidaridad y de compromiso con el Reino. La caridad comprueba la autenticidad de nuestra fe en Cristo.

 

1. ¿QUÉ ES EL COPPAS?
Es el grupo encargado de la animación, coordinación e impulso de la pastoral Social en la Parroquia. Integra todas las fuerzas que trabajamos en la comunidad en las labores de la formación, promoción comunitaria y asistencia social, con el fin de lograr una mayor eficacia y comunión pastoral, dando una verdadera participación a todos los miembros de nuestro barrio.
Su finalidad es contribuir, junto con las otras ramas de la pastoral, a la edificación de comunidad cristiana, y específicamente a hacer que los valores evangélicos de la solidaridad, el amor y la fraternidad sean una vivencia y una realidad.
Los valores que guían su trabajo son los que propone el Evangelio y la Doctrina Social de la Iglesia.
Es un grupo de personas que viven en una Parroquia, tienen necesidades similares, de pronto con características políticas, religiosas, históricas y sociales cercanas. Estas igualdades son el camino para llegar al descubrimiento y a la valoración social del prójimo, sensibilizar socialmente por el otro y por los problemas de todos.
En definitiva el COPPAS es el grupo que dentro de la comunidad parroquial anima, coordina e impulsa la Pastoral Social, haciendo que el amor, la solidaridad y fraternidad se hagan realidad en las relaciones sociales cotidianas.

2. ¿CRITERIOS Y CARACTERÍSTICAS DEL COPPAS?
Los criterios que orientan la acción son:
?1. El amor que se expresa en la solidaridad concreta y efectiva a todos los miembros de la comunidad.
?2. El compromiso preferencia, no excluyente ni exclusivo, por los más pobres y necesitados.
?3. La prioridad de las personas sobre las cosas; de la ética sobre la materia; y del espíritu sobre lo material.
?4. La búsqueda del bien común, por encima de cualquier interés personal.
?5. Las enseñanzas del evangelio y la Doctrina social de la Iglesia.
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El comité se caracteriza por:
1.? Las personas que lo conformamos tenemos intereses y motivaciones similares, por eso nos unimos para dar solución a algunas de nuestros problemas más inmediatos.
2.? Nos reunimos con cierta frecuencia, bien sea cada ocho o quince días, a compartir acerca de nuestras inquietudes, a recibir temas de formación, a reflexionar la Palabra de Dios, a trazarnos unas tareas y compromisos.
3.? Cada miembro, cada uno de nosotros, es responsable de la buena marcha del grupo.
4.? Existe una meta que todos queremos alcanzar, para lo cual nos trazamos unos objetivos y tareas concretas.
5.? Se trata de propiciar un clima de amistad entre quienes integramos el COPPAS. El comité no se acaba cuando se finalizan las reuniones sino que tratamos fuera de ellas de estar en contacto con los compañeros, de profundizar sobro lo tratado o, simplemente, compartir nuestra vida ordinaria.
6.? Los intereses individuales se hacen depender de los intereses colectivos.

Resumen: la solidaridad y la ayuda mutua son nuestra bandera para lograr cuanto nos proponemos. Nos comprometemos, de este modo, en la transformación de cada uno de nosotros y del mundo, ayudados por la luz del Evangelio y la Doctrina Social de la Iglesia.

3. PERFIL
1.? El comité es un grupo abierto, amplio, interdisciplinario, pero para pertenecer a él no basta con la buena voluntad pues es necesario reunir unos mínimos requisitos.
2.? Son unos cristianos convencidos, que no solo predican y celebran su fe sino que también la viven.
3.? Sus vidas están animadas por la fuerza del Evangelio y por eso comunican con alegría y esperanza a Jesucristo, como la buena noticia para toda la comunidad.
4.? Son humildes, porque no buscan su propio prestigio ni buscan aparecer sino con su labor quieren dar gloria a Dios y posibilitar la promoción integral de todos.
5.? Viven con sencillez y alegría, sin ostentaciones ni lujos, para así tener la libertad interior de denunciar toda actitud de injusticia y tener una mayor cercanía a los pobres, por quienes han optado de manera preferencial.
6.? Son sensibles a las angustias y dolores de los que sufren. Saben y descubren en los otros la imagen de Jesús.
7.? Están vivamente comprometidos con su comunidad, pues no se puede servir a distancia ni desde un escritorio.
8.? Son abiertos y disponibles a recibir una formación permanente, que les permita detectar, analizar y acompañar los problemas de su comunidad.
9.? Tienen capacidad de trabajar en equipo, pues saben que el COPPAS es un servicio pastoral que se presta desde un grupo, desde una comunidad, desde la Iglesia.
10.? Son unas personas abiertas al diálogo y a la escucha con los miembros de su comunidad y las diversas instituciones que trabajan con ella.
11.? Poseen una actitud organizativa que les permite trabajar coordinadamente de acuerdo con unos planes, programas, ejecución y evaluación en equipo.

Resumen: el agente parroquial de la Pastoral Social, es una persona de fe comprometida con el hombre, con su comunidad, a los cuales entrega y sirve al estilo de Jesús, quien no vino a ser servido sino a servir.

4. ¿QUÉ ES LA PASTORAL SOCIAL PARROQUIAL?

Hacer pastoral es acompañar a la comunidad cristiana a crecer y madurar en la fe. Toda pastoral debe tener tres dimensiones: la profética (el anuncio y la catequesis), la litúrgica (la celebración) y la social (la práctica vivencial). No se pueden separar estas tres dimensiones, porque no se trata de tres pastorales diferentes, sino de las tres dimensiones de una sola pastoral. Si bien es cierto que la celebración es la expresión más específica de la religiosidad, la práctica vivencial es la verificación de su autenticidad.
Aparte de estas tres dimensiones fundamentales que debe llevar toda pastoral, existe lo que llamamos las pastorales especializadas. Son la acción de la Iglesia hacia determinados grupos particulares. En este sentido existe la pastoral de enfermos, la pastoral carcelaria, la pastoral de educadores, de los migrantes. Uno puede imaginarse la cantidad de pastorales especializadas como grupos humanos haya. Es importante tener claro que la pastoral social no es una pastoral especializada, sino que es una de las dimensiones fundamentales de toda pastoral.
En las conclusiones de Puebla, los Obispos de América Latina decían: "Para lograr la coherencia del testimonio de la comunidad cristiana en el empeño de liberación y de promoción humana, cada país y cada Iglesia Particular organizará su pastoral social con medios permanentes y adecuados que sostengan y estimulen el compromiso comunitario, asegurando la necesaria coordinación de iniciativas, en diálogo constante con todos los miembros de la Iglesia." (Puebla 478).
Ninguna parroquia o comunidad eclesial puede quedarse sin pastoral social, porque se trata de una dimensión esencial de la misión de la Iglesia. Para que esta dimensión se promueva, debe haber quién lo haga. Alguien tiene que ser responsable de que se impulse constantemente el crecimiento de la fe en la vida diaria. El grupo que asume esta responsabilidad en una parroquia es el Comité de Pastoral Social. Como dimensión particular de la pastoral parroquial, la labor de este comité debe estar dirigida en primera instancia hacia la propia comunidad parroquial para ayudarla a madurar en su vivencia práctica de la fe. Por eso dicho comité debe estar vinculado al propio proceso de pastoral Parroquial, es decir, debe estar articulado con los sectores.
En muchas parroquias existen diferentes grupos que tienen una proyección social, p.e. los grupos de Cáritas, Centros de Promoción de la Mujer, pastoral de la Salud y Madres cabeza de Hogar. También hay otros movimientos que hacen trabajos de asistencia y promoción social. En las áreas rurales pueden ser cooperativas y asociaciones campesinas promovidas por la Iglesia, así como otras iniciativas parroquiales de promoción humana. Sin embargo, para que haya una coordinación entre estos grupos y para que puedan asumir la responsabilidad de la pastoral social, es necesario que estén conscientes de que la pastoral social es una acción de toda la Iglesia. Esto implica que su actuar debe estar vinculado con el Comité de Pastoral Parroquial, y que su primera responsabilidad es crear sensibilidad y conciencia social dentro la propia comunidad cristiana y en cada cristiano en particular. De igual manera es imprescindible que este comité tenga una visión integral de las tareas que les toca impulsar como pastoral social.


5. ESPIRITUALIDAD DE LA PASTORAL SOCIAL

La espiritualidad es la sabia que nutre la vida. Su fuente vital es la experiencia de Dios. Sin una espiritualidad sólida, la pastoral social queda como un anexo de la fe y se reduce a una mera acción social.
El gran problema es que muchos agentes de pastoral social se han quedado con una espiritualidad que no es consecuente con su compromiso. Existe un divorcio entre espiritualidad y compromiso social. Muchas veces su espiritualidad no crece con la maduración humana, por lo que no se ajusta a su manera de vivir y se queda en un nivel infantil, sentimental, devocional, ajena al compromiso evangélico. Sus prácticas religiosas son más devocionales que bíblicas, más privatizadas que comunitarias, más íntimas que abiertas al mundo. Tal espiritualidad no es capaz de nutrir su compromiso en el mundo.
Por eso, una auténtica pastoral social debe contar con una sólida espiritualidad evangélica que se alimenta en el encuentro con el Dios de la vida y de la historia, tal como se ha manifestado en Jesucristo.